Las Sagradas Tierras de Ávalon. Crónica de un viaje al Centro de mi Ser

 

                                                                                        Merlín, Morgana, Arturo, la Dama del Lago, Excalibur, Ginebra, Camelot…, son algunos de los nombres y energías relacionadas con Ávalon, una tierra sagrada, mágica, energética y poderosa situada en Glastonbury, en el Condado de Somerset, al suroeste de Inglaterra. Son muchas las confluencias energéticas, espirituales e históricas que hay en Ávalon, ya que esta tierra también está relacionada con los celtas, María Magdalena, José de Arimatea, el Santo Grial y el culto a la Diosa, mucho más antiguo que el culto al Dios.

                                                                                        Mis primeras sensaciones al llegar a Glastonbury, por la noche y bajo el manto de la lluvia, que nos daba la bienvenida con su energía de limpieza, purificación y crecimiento, fueron de una gran paz y tranquilidad, como si el lugar ya fuera conocido para mí, como si ya hubiera estado allí anteriormente. Estoy convencida de que ha sido así, no sólo por la manera en que me he sentido y he experimentado la energía de todos los lugares que he visitado, sino también porque desde el mismo momento en que Elena y Raquel me enviaron la información relativa a este viaje, en Septiembre del año pasado, y yo decidí hacerlo, todos los pasos que he ido dando hasta el día de nuestra partida, me han llevado directa y suavemente a Ávalon, ya que me he estado encontrando con su llamada a lo largo de estos meses y he estado viviendo dentro del círculo de su energía, mucho antes de mi llegada física a sus tierras.

                                                                                        Curiosamente, durante esos meses casi no pensé en el viaje, estuve tranquila, sabiendo que era una experiencia dispuesta sin duda alguna para mí. Salvo leer algunas referencias sobre los lugares más importantes que hemos visitado, no busqué más información, preferí ir lo más libre de ideas, expectativas y condicionamientos posible. Sabía que, pasara lo que pasara y viera lo que viera, el viaje sería positivo para mí, abriría y ampliaría mi perspectiva, me daría un aire nuevo y sería también un excelente alimento para mi alma, cuyos efectos iban a durar mucho tiempo en mi vida, marcando, seguramente, un antes y un después en ella. Y aun sin buscarla, continuamente me iba encontrando información relacionada con Ávalon.

                                                                                   Pasear por las calles de Glastonbury, en las que por todas partes te encuentras con referencias a las energías que allí habitan y se mueven, es una delicia para los sentidos. Es una ciudad muy cómoda para andar, acogedora, envolvente…, que transmite libertad, naturalidad y respeto hacia todo. Durante la semana que he permanecido en estas tierras sagradas, poderosas y mágicas, he experimentado el tiempo de una manera diferente a como lo experimento en la vida cotidiana, y creo que me he traído esa vivencia conmigo, porque siento que todo se ha hecho más lento y el tiempo se ha alargado. Los días han pasado rápidos y también han sido duraderos. Ha sido como entrar en una dimensión temporal completamente distinta a la habitual, en la que el paso del tiempo lo marcaba mi reloj interior, con sus vivencias, emociones y sensaciones. Durante estos días sólo ha existido para mí el presente más inmediato y, salvo la programación que habíamos de seguir, el resto de las cosas han surgido de manera natural y espontánea.

                                                                                   El grupo de viajer@s,  veintiséis en total, ha sido magnífico. Nos hemos acoplado de maravilla un@s a otr@s y, además de los aires de Ávalon, de Stonehenge, de Avebury, de Tintagel, de la Cueva de Merlín…, hemos respirado todos los días el aire de la unidad y de la armonía entre todos nosotr@s. Os doy mis más expresivas gracias por vuestra compañía, vuestras risas, vuestro cariño, vuestra generosidad, vuestra forma de ser, vuestras experiencias… a lo largo de este viaje. Elena, Raquel, David, Ana, Lali, Eva, Mabel, Laura, Javier, María José, Doroteo, Ortzi, Ariadna, Julia, Carmen, Nadia, Rocío, Olga, Alicia, Pilar, Sol, Maite, María, María Cristina y Teresa, ya estáis dentro de mi corazón y allí os vais a quedar durante mucho, mucho tiempo.

                                                                                 En Ávalon no sólo he visto y sentido cosas que durante mucho tiempo había querido conocer, también he disfrutado enormemente y me he reído muchísimo, especialmente con mis compañeras de habitación: Ana, Lali y Raquel. Ha sido también un viaje en el que he confirmado muchas cosas mías, en el que he recibido muchas señales importantes y en el que he asumido de una forma fehaciente que tengo mucho más poder interno del que a veces he creído que tenía. He vuelto llena de fuerza, de energía, de valor y de confianza en mi intuición, en mi capacidad para sanar, en mis intenciones, en mis emociones, en mi manera de percibir lo que me rodea… y también en la adaptación a las circunstancias.

Santo Grial

                                                                                        Viajar a Glastonbury/Ávalon, Stonehenge, Cornualles, Avebury, Wells… ha supuesto también una confirmación de lo importante que es para mí la Naturaleza, de lo unida que me siento a ella y de lo mucho que estar a su lado me revitaliza, me rejuvenece, me llena de energía, de fuerza, sanándome muy profundamente, llenándome de paz, de silencio, de conexión conmigo misma y con todo lo que me rodea. En definitiva, este viaje ha supuesto un regreso al corazón, el hogar del Amor Incondicional y del Yo Superior, dando menos importancia a la mente y dejándola como ayudante terrenal y material de éste, como el instrumento para el manejo en la realidad densa que en realidad es. También he sentido con claridad y he llegado a la conclusión de que, independientemente de los cultos, los datos históricos y los nombres que damos a las diferentes energías que dan forma a la vida en este planeta, estamos hablando en todo momento de la unión de tres elementos o aspectos fundamentales: la energía terrestre y telúrica, procedente de la Tierra misma; la energía celeste y cósmica, procedente del Universo, y la energía del ser humano, el medio o instrumento a través del cual las dos fuerzas anteriores se ponen en contacto la una con la otra, además de hacerlo también, como no podría ser de otro modo, con nosotr@s mism@s y con el resto de especies minerales, animales y vegetales que pueblan nuestro querido planeta azul, un planeta que, precisamente por estar formado en su mayor parte por agua, el elemento de la naturaleza relacionado con las emociones, está destinado a convertirse en un planeta espiritual, ya que es a través de nuestros sentimientos como accedemos a la espiritualidad en su más amplio sentido. La mente racional no puede conducirnos hacia ella, sólo puede mostrarnos la parte teórica del espíritu, pero nunca hará posible que la vivamos y experimentemos profundamente.

                                                                                        Ahora, y dedicado especialmente a las personas que aún no han visitado estas hermosas tierras, voy a hacer una breve crónica de nuestro recorrido, comentando también mis impresiones de cada uno de los lugares visitados, aprovechando que todavía tengo la energía avaloniana circulando abiertamente por todo mi ser.

PRIMER DÍA – MARTES 1 DE MAYO – GLASTONBURY/AVALON

                                                                                        Veinte años atrás, tal día como hoy, di a luz a mi hijo Marcos y en esta ocasión, una vez más, me he dado a luz a mi misma.

                                                                                        La primera visita de este día fue al Jardín o Manantial del Cáliz (Chalice Well), donde en primer lugar vimos el levantamiento del Palo de Mayo, una ceremonia relacionada con Beltane.

                                                                                        En el Jardín del Cáliz confluyen dos líneas telúricas relacionadas con las energías masculina y femenina, una es la Línea de Miguel, que comienza en Irlanda y concluye en Israel, la otra es la Línea de Santa María. Ambas otorgan su vibración energética al lugar y lo hacen óptimo para el descanso del alma, la meditación y la liberación de nuestros pesares. Aquí también hay un manantial de aguas rojizas con propiedades sanadoras y medicinales. El color se debe a la elevada cantidad de hierro que tienen. Asimismo nos encontramos en este jardín con el Pozo del Cáliz, del que surge una energía inmensa, poderosa y llena de paz. En la tapa de este pozo está bellamente representada la Vesica Piscis, una de las formas simbólicas y sagradas más antiguas de todos los tiempos.

                                                                                    Tras respirar las energías de este maravilloso jardín y reponer nuestras fuerzas de la humedad y la fría temperatura que nos acompañaba, partimos hacia la Abadía de Glastonbury, otro lugar impresionante por su belleza, energía y poder, cualidades que hacen olvidar que sólo queden en pie algunos restos de lo que un día debió ser un gran monasterio. La Abadía es el primer asentamiento cristiano en Europa y, para muchas personas, el lugar más sagrado de Inglaterra. Ha sido desde siempre un gran centro de peregrinación, porque allí se estableció la iglesia más antigua de occidente, fundada por José de Arimatea, el tío de María y, por lo tanto, tío-abuelo de Jesús, que llegó a estas tierras después de la muerte de éste. Cuenta la leyenda que hasta allí transportó el Cáliz con la sangre de Jesús y que lo enterró en lo que actualmente es el Manantial o Jardín del Cáliz.

                                                                                        La primera iglesia que José de Arimatea construyó en este lugar estuvo dedicada a María, siendo  sustituida posteriormente por la Abadía. El lugar más antiguo de la Abadía es la cripta, muy bien conservada y un lugar excelente para la meditación y la recuperación energética, por el cruce de líneas de energía que se da en ella, tanto en sus paredes como en el altar y los laterales. También hay aquí un pozo de agua.  El edificio que está en mejores condiciones y que permanece bien conservado es la Cocina del Abad, que está tal como se usaba entonces. En su parte posterior hay un ónfalo, un ovoide de piedra que, además de relacionarse con la conexión energética es también la señal de entrada a un portal dimensional.

                                                                                        En el recinto de la Abadía está la tumba de Arturo, señalada con un cubo de piedra que marca dónde se encontró. En una reconstrucción del lugar, tras el incendio acontecido en el año 1184, se encontró una lápida con una inscripción en latín que decía: “Aquí yace el rey Arturo de la Isla de Avalon”. Bajo ella reposaban los restos de Arturo Pendragon y de una mujer que posiblemente era la reina Ginebra.

                                                                                        Los árboles, la tierra, las plantas del recinto de la Abadía son extraordinariamente energéticos, te anclan a tierra, parece incluso que te absorben para que te acerques a ellos, los toques, los acaricies, los abraces… y compartas tus sensaciones. Yo apoyé mi espalda en uno e inmediatamente empecé a notar una gran relajación, una gran ligereza, como si me quitaran un peso de encima, me envolvieran y me mecieran.

                                                                                        A continuación no dirigimos hacia el Pozo o Manantial Blanco (White Springs), así llamado por la transparencia de sus aguas. Está en una calle paralela al Jardín del Cáliz y sus aguas están relacionadas con la energía masculina. Está dentro de una cueva, de paredes altas y en el centro se halla el pozo, inmenso y lleno de agua a rebosar, un agua que sobrepasa continuamente el borde del pozo y que fluye por los canales que hay en el suelo. Además del pozo hay unos rincones preciosos, con símbolos que recuerdan a la Diosa y al Dios, la fertilidad, la vida, la fiesta… El sonido del agua es una excelente música de fondo propicia para la quietud, el silencio y la meditación. Éste es también un lugar de fiesta y celebraciones para los druidas y las druidesas del lugar, donde se reúnen, entre otras cosas, para cantar y bailar, motivo por el que se me ocurrió rebautizar este lugar con el nombre de “Discoteca Druida”.

SEGUNDO DÍA – MIÉRCOLES 2 DE MAYO –  AVEBURY, SILBURY HILL, CÍRCULOS DE LAS COSECHAS, STONEHENGE

                                                                                        Avebury está en el condado inglés de Wiltshire y cerca de la ciudad del mismo nombre. Es el emplazamiento del círculo de piedras más grande del mundo, que data de hace más de cinco mil años. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986 y tiene una particularidad que otros círculos prehistóricos no tienen: es tan grande que buena parte de la ciudad está construida dentro de él. Las enormes piedras, diseminadas por el amplísimo y verde terreno, guardan la memoria de nuestros ancestros y de la tierra misma, como ocurre con los cuarzos y todas las variedades de cristales, y en la silueta de algunas de ellas incluso pueden adivinarse algunas formas, como la cabeza de un león o un perfil humano. Estar dentro de este círculo es como volver al comienzo de nuestra historia, al origen de la vida y, especialmente, de la vida humana. Arrimada a una de las piedras, me visualicé en ese momento primitivo de nuestra historia, corriendo libremente por la tierra, respirando su aire y absorbiendo el calor de los rayos del sol. Avebury representa al elemento aire, relacionado con la comunicación, el pensamiento y la mente.

                                                                                        Además de las piedras de este enorme círculo, hay un lugar legendario en Avebury. Se trata de una antigua posada, hoy convertida en bar y restaurante: El León Rojo. Según la leyenda se trata de un lugar donde los fenómenos paranormales y los avistamientos de ovnis, entre otras cosas, son muy habituales. Allí entramos para conocerlo y tomar algo caliente. El sitio es muy agradable, la comida tenía muy buen aspecto, aunque sólo tomamos un café y tiene un bonito pozo lleno de flores en uno de sus salones, donde dicen que fue arrojada la esposa de su antiguo dueño.

                                                                                        Con el cuerpo más entonado y el gusanillo de haber entrado en un lugar tan mágico, continuamos hasta el túmulo funerario de West Kennet Long Barrow, también conocido como túmulo alargado o gran túmulo de West Kennet.  Forma parte del conjunto megalítico de Avebury y es una tumba neolítica, situada en una prominente cresta de creta cubierta de hierba verde y abundante. Nadie diría, desde fuera, que bajo la montaña hay una tumba. Entrar en ella es como regresar al pasado y conectar con la energía que debió haber allí y que, aún hoy, se conserva. A pesar de la oscuridad, sólo débilmente iluminada por una pequeña claraboya, y de la humedad, merece la pena entrar en la tumba y conectar con su historia que es, en definitiva, la historia de la Tierra y nuestra propia historia. A continuación nos dirigimos hacia Silbury Hill, la montaña artificial más grande de Europa, construida principalmente con creta y arcilla traída desde distintos puntos de Inglaterra. Su origen está ligado a los círculos de piedra pero se desconocen todavía su función y su significado originales. Y posteriormente nos fuimos en busca de un Círculo de las Cosechas (Corn Circle) que había surgido unos días antes del comienzo de nuestro viaje. Tenía la forma de una flor de la vida y contaba con vientres pétalos: doce exteriores y once interiores un poco más pequeños.

                                                                                        La última visita del día fue a Stonehenge, un lugar también envuelto en las brumas del misterio. Como es sobradamente conocido, se trata de un círculo de piedras formado por grandes bloques distribuidos en cuatro circunferencias concéntricas. La entrada al círculo, salvo permiso expreso para realizarla, no está permitida. Nosotr@s lo teníamos y pudimos gozar de este privilegio. Estar aquí es como entrar en el túnel del tiempo y poder viajar a través de él al lugar que queramos visitar, en la tierra o en las estrellas. Las piedras y la tierra en la que están enclavadas transmiten su energía sin cesar, activando y relajando al mismo tiempo el cuerpo, la mente y el corazón. Pensar que allí, hace miles y miles de años hubo otras gentes, otros cultos, otras maneras de vivir y contemplar el universo, las estrellas, las estaciones…, y que todo ello está guardado en las piedras, en mis queridas piedras, me dio una sensación de plenitud y de alegría por haber vuelto a casa una vez más.

 TERCER DÍA – JUEVES 3 DE MAYO – CATEDRAL DE WELLS – JARDINES DEL OBISPO – CADBURY HILL – TEMPLO DE LA DIOSA

                                                                                        Este tercer día del viaje comenzó con la visita a la Catedral de Wells, a los jardines y a la casa del obispo. Wells me ha encantado y sorprendido gratamente, y eso que pude ver muy poco de esta pequeña ciudad, por lo que tendré que volver para visitarla con más detenimiento. Hay algo en ella que me llegó muy profundamente. Su plaza central es una maravilla y sus casas parecen salidas de un cuento. La catedral es impresionante, así como también su claustro. Destaca en ella un conjunto de arcos que fueron construidos para que las paredes no se vinieran abajo, perfectamente alineados y entrelazados, parecen hechos hoy en día y, sin embargo, no es así, son de la misma época de la catedral. Los vórtices de energía son numerosos dentro de ella, así como los símbolos del saber mantenido oculto para los legos, con la intención de ejercer poder sobre las gentes. Me llamó especialmente la atención un Cristo que hay en uno de los espacios de la catedral.

                                                                                        Después entramos en los Jardines del Obispo, enormes y perfectamente cuidados, con plantas y árboles diversos y un impresionante estanque que rodea casi toda la edificación. Después visitamos el interior de la casa y una pequeña capilla con asientos en forma de pupitres.

                                                                                        Nuestro siguiente destino de este día fue Cadbury Hill, más conocido como Camelot, donde estaba el castillo de Arturo y donde el rey se reunía con sus caballeros ante la Mesa Redonda. Ahora sólo queda en el lugar un pilar de ladrillo de forma circular, cerca del cual pastan y reposan numerosas vacas. La subida a Camelot, individualmente y en silencio, nos iba conectando con la energía del lugar. El camino es empinado, lleno de piedras y barro, un poco resbaladizo en algunos tramos y, aún así, imposible de dejar una vez se ha empezado la subida. Una fuerza tira de ti, eso es al menos lo que yo sentía, para que continúes, para que te olvides de lo difícil de la subida y para que te centres en lo que vas a encontrar al final: la maravillosa energía de Camelot, ese lugar donde el honor, la gloria, la lealtad, la fraternidad, la armonía, la igualdad, el equilibrio, el amor… reinan por doquier. Después del tramo empinado y embarrado se accede, con la ayuda de un inmenso árbol, a una gran explanada de hierba verde, por la que hay que continuar caminando hasta llegar a lo más alto del todo, donde se encuentra el pilar circular.

                                                                                        La última visita de este día fue al Templo de la Diosa, en Glastonbury, donde asistimos a una ceremonia en la que una sacerdotisa nos habló del culto a la parte femenina de la Divinidad y nos introdujo en el trabajo con los cuatro elementos de la naturaleza: fuego, aire, agua y tierra, así como en cuatro de los aspectos de la Diosa y de la mujer: la doncella, la amante, la madre y la anciana, muy relacionados con cuatro de las fases de la Luna.

CUARTO DÍA –  VIERNES 4 DE MAYO – TINTAGEL – CUEVA DE MERLÍN – SAINT NECTAN´S GLENN

                                                                                   En nuestro cuarto día de ruta, en el que el sol hizo más acto de presencia que en los días anteriores,  nos desplazamos hasta la Costa de Cornualles, en el extremo suroccidental de Inglaterra. Ésta es seguramente la parte del viaje más relacionada con el Rey Arturo, del que se dice nació en la aldea de Tintagel,  más concretamente en su castillo, y con el mago Merlín, al que tod@s conocemos como el mentor y maestro del joven Arturo antes de convertirse en rey. Los elevados y verdes acantilados le dan al paisaje un aspecto y una belleza singulares.

                                                                                        En primer lugar bajamos hasta la playa para entrar en la Cueva de Merlín y disfrutar de la impresionante catarata que hay a la derecha de ella.        A continuación, y a través de una empinada escalera esculpida en la misma roca, nos dirigimos hacia la parte más alta de los acantilados, donde en su día estaba ubicado el castillo de Tintagel, hoy en ruinas. Aquí es donde dicen la historia y la leyenda que nació Arturo, hijo de Ingrein y de Uther Pendragon. Las vistas al mar desde esta ubicación son maravillosas e impresionantes. En su día, debido a su localización y a la protección que le daban el mar y los peñascos, este castillo fue una de las fortalezas más importantes de la Britania céltica y un lugar estratégico donde los haya.

                                                                                        Después de la comida nos adentramos en un maravilloso bosque, situado entre Boscastle y Tintagel, donde la vida se alza y se mueve por doquier, y donde un precioso río te acompaña con su música durante todo el paseo, que realizamos también individualmente y en silencio, como la subida a Camelot. El contacto con la naturaleza se vive aquí en su máximo esplendor de colores y formas, y hasta puede sentirse la presencia amiga y protectora de los elementales, de las hadas y de todos los seres que habitan y cuidan este espléndido lugar. Este bosque nos conduce a uno de los lugares más sagrados de toda Inglaterra: la cañada y la cascada de San Nectan, un ermitaño que dio nombre al lugar y que algunas fuentes consideran una forma cristianizada de Cornualles-Nechtan, el dios del agua. De todo lo que he visto en este viaje, este lugar es, con diferencia, el que más impresión y asombro me ha causado, por la belleza, la paz, el recogimiento y la espiritualidad que se respiran en él.

QUINTO DÍA – SÁBADO 5 DE MAYO – ESPINO SAGRADO – TOR – CAPILLA DE MARÍA MAGDALENA

                                                                                        En este quinto y último día de estancia en estas sagradas tierras, nos dirigimos en primer lugar al Espino Sagrado de José de Arimatea, el tío de María y de Jesús que, después de la muerte de éste, viajó a estas tierras portando el Santo Grial, el cáliz que Jesús había utilizado en la última cena con sus discípulos y en el que posteriormente recogió la sangre del Maestro. Parece ser que llegó acompañado de María, la madre de Jesús, y de María Magdalena, su llama gemela y compañera en el m´s amplio sentido de la palabra.

                                                                                        Cuando José de Arimatea y sus acompañantes desembarcaron en estas tierras, que estaban cubiertas de agua, y por eso se dice que Avalon era en aquellos tiempos una isla, se echaron a descansar en el lugar en el que está el Espino Blanco. Antes de acostarse, José clavó en la tierra su cayado que, a la mañana siguiente, se había convertido en el árbol que ahora es. La particularidad de este árbol es que sólo da flores en esta parte del mundo, motivo por el que siempre se le ha considerado sagrado. En sus ramas se ataban cintas con intenciones y deseos que, según cuentan quienes ya han visitado estas tierras en otras ocasiones, siempre se cumplen. Ahora está rodeado de unos círculos metálicos en los que nosotr@s dejamos nuestras cintas, además de una cinta más grande en nombre de todo el grupo. También compartimos aquí manzanas, un fruto muy relacionado con Avalon ya que, en la antigüedad era conocida como la Isla de las Manzanas, y dejamos una como símbolo de la unidad que nos ha acompañado durante estos días.

                                                                                        A continuación emprendimos camino hacia el Tor, situado en una colina que lleva su nombre y es el lugar más alto de la zona, por lo que el viento suele ser un acompañante habitual aquí. Al igual que en Camelot y San Nectan, la subida al Tor también la hicimos en solitario y en silencio. La cuesta es empinada pero hay unos escalones asfaltados que facilitan el camino. No obstante, andar a ratos por la verde y alta hierba tiene un atractivo especial, estás más en contacto con la tierra y el terreno es más blando.

                                                                                        El Tor es una torre situada en la cima de una de las varias montañas que hay en Glastonbury. La torre está muy bien conservada y es el único elemento que queda de un monasterio medieval, derribado en el año 1275 por un terremoto. Tanto la torre como el monasterio estaban dedicados al Arcángel San Miguel que, en la época cristiana, era el vigilante de la puerta del infierno y el que pesaba en la balanza las almas para ver hacia dónde tendrían que ir. Para la tradición celta, este lugar estaba considerado como una de las puertas al Annwn, el mundo subterráneo según dicha tradición, el Hades griego.

                                                                                        Subir a la cima o recorrer el laberinto que lleva a ella, además de un camino de iniciación, es una metáfora del camino de la vida, que continuamente nos lleva, a través de los cambios y las transformaciones, a la muerte y a la resurrección, una vez hemos dejado atrás lo viejo y nos disponemos a entrar por la puerta de lo nuevo. La fuerza y la vibración energética aquí son también muy elevadas, y no sólo por la altura sino porque atraviesan y confluyen en este lugar diferentes corrientes telúricas, como por ejemplo la Línea o la Corriente del Dragón, una de las más importantes de nuestro planeta y que parece ser termina justo donde está ubicado el Tor.

                                                                                        Después de la comida visitamos la Capilla de María Magdalena, donde disfrutamos de una rueda medicinal con tambores indios. Ésta era una sorpresa que Elena, Raquel y David nos habían preparado y que nos entusiasmó a tod@s. La cultura india americana y su música me encantan, así que ha sido un excelente broche de oro para este viaje.  La capilla es una joya y tiene un jardín en el que podríamos pasar horas, paseando y disfrutando del silencio, de la calma y de la paz que se respiraba allí. Todo el conjunto es tan pequeño como acogedor. Y aquí se terminó nuestro recorrido por estas maravillosas tierras, a las que seguro volveré más de una vez.

SEXTO DÍA – 6 DE MAYO – REGRESO A CASA Y A LA VIDA COTIDIANA

                                                                                        Después del desayuno nos dirigimos al centro de Glastonbury para dar el último paseo por la ciudad y realizar algunas compras, antes de dirigirnos al aeropuerto para tomar el avión de regreso a Madrid. Estar en Avalon sin duda me ha cambiado y me seguirá cambiando. He sentido esa misma sensación que otras personas que la habían visitado antes que yo cuentan: hay un antes y un después en la vida cuando se ha visitado Avalon, algo irremediablemente se queda allí para que algo nuevo comience. Soy consciente de que he venido con una energía diferente y nueva, que va a nutrirme profundamente de ahora en adelante, que siempre va a estar presente en mi vida. Un trozo de mí se ha quedado en Avalon y, a cambio, un trozo de Avalon se ha venido conmigo a Madrid. La sensación de que estar en Avalon es estar en otro tiempo y en otra dimensión todavía continúa y tengo la intención de que así siga siendo por el resto de mis días. He visto allí, una vez más, lo importante que son el equilibrio y la armonía en todas las facetas de la vida y creo que esto bien podría resumir mis vivencias de este viaje. La mente, el corazón, la Diosa, el Dios, la tierra, el cielo, las galaxias, el Cosmos, la naturaleza, la tecnología…, todo ha de interactuar armoniosamente, sin inclinarnos demasiado hacia un polo para dejar a un lado el otro. Todo es necesario, todo tiene su función, su tiempo, su lugar, su importancia…, de lo contrario no habría sido creado por el Gran Espíritu.

                                                                                        ¡Gracias Avalon por todo lo que de ti me has dado en estos días! ¡Te envío todo mi amor y te guardo para siempre en lo más profundo de mi ser! ¡Hasta pronto! Y gracias también, ¡cómo no! a Elena, Raquel y David, por haber puesto tan al alcance de mis manos este viaje tan largamente soñado y deseado. ¡Que la Diosa y el Dios os bendigan y llenen vuestra vida de dicha! Namasté.

María Sánchez-Villacañas (Mayo de 2012)

Directora y Terapeuta de Alcántara Psicología y Espiritualidad

metamorfosisyvida2013@gmail.com

 

P.D. Después de este viaje diseñé el curso: “Avalon y el Secreto del Corazón: Un viaje sagrado y mágico al centro de tu poder interior”, que actualmente estoy convirtiendo en libro.

 

 

Anuncios

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. DESEO SUSCRIBIRME A LA PAGINA DE SOY ESSPRITUAL Y QUE LLEGUE A MI CORREO DIARIAMENTE.
    mgmedina@funcionpublica.gob.mx

    Me gusta

    1. Hola María Guadalupe, encima de los Delfines “Angeles del Mar” está la opción para suscribirte al blog y seguirlo por e-mail. Sólo hace falta que introduzcas tu correo y lo configures. Son dos pasos: 1. introducir tu e-mail y 2. ir a tu correo para confirmar la suscripción pinchando en el enlace que sale. Gracias por tu interés y un abrazo. Namasté. María Sánchez-Villacañas de Toro

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s