Mi Primer viaje a Egipto, Tierra de Faraones/as y de Neteru (III)

                                                                  En artículos anteriores, dedicados a la tierra de l@s faraon@s y de l@s neteru, que puedes leer en el mismo apartado en el que has encontrado éste, compartí los motivos por los que realicé mi  primer viaje a Egipto, entre el 26 de Noviembre y el 3 de Diciembre de 2016, mencionando también en el segundo de ellos las energías arcanas que me acompañaron durante todo el recorrido y los lugares que visité en tierras egipcias en esa ocasión.

                                                                  En este nuevo escrito y en otros posteriores, igualmente dedicados a ese viaje por la tierra de l@s faraon@s y de l@s neteru, tierras también del Nilo y del desierto, hablaré más detalladamente de los templos y demás lugares visitados.

                                                                  Igualmente puedes encontrar en este apartado  un escrito dedicado al curso de formación sobre Misterios Chamánicos Egipcios que, desde hace unos meses y antes de realizar físicamente este viaje, ya estaba preparando para todas aquellas personas interesadas en trabajar con algunas de las energías arcanas de ese país tan importante para la historia humana, de cara a completar  su camino de desarrollo, evolución y avance con su asistencia y ayuda.             

 

ALGUNOS COMENTARIOS PREVIOS

 

                                                                  El itinerario que contraté con la agencia de viajes tenía por nombre Cleopatra. Había visto otros recorridos por tierras egipcias, todos ellos me interesan y confío en poder realizarlos más adelante, aunque tenia muy claro que, la primera vez que viajara a Egipto durante esta encarnación, una visita imprescindible tendría que ser al templo de Isis, en la isla de Philae. En el primer artículo dedicado a este viaje, explico cómo fueron encajándose las piezas hasta verme físicamente en el país del Nilo, de modo que no voy a repetir aquí esos detalles. Sólo diré que Isis, la Gran Madre de tod@s nosotr@s y de Todo Cuanto Existe, fue quien finalmente reavivó en mi corazón y mi alma el deseo de estar de nuevo en sus tierras, esas en las que vivió con su esposo Osiris, asesinado y desmembrado por su hermano Seth y posteriormente recompuesto y revivido por ella, gracias a todo cuanto había aprendido con su maestro Thot.

                                                                  Una de las historias egipcias más conocidas, tiene como protagonistas a Isis, su esposo Osiris, Seth y Horus. Esa historia dice lo siguiente: Seth y Osiris eran hermanos. Osiris reinaba sobre Egipto y Seth quería hacerlo también, algo que sólo sería posible si Osiris moría. De modo que ideó un plan para matar a su hermano. Mandó fabricar un ataúd e invitó a Osiris a entrar en él y probarlo, pues quería dárselo como regalo. El confiado Osiris así lo hizo y, cuando estaba dentro de la caja mortuoria, que había sido convenientemente cerrada, Seth le fue cortando en pedazos, echando luego cada uno de sus miembros en distintos puntos del río Nilo. Cuando Isis conoció lo sucedido, recorrió pacientemente todos los lugares en los que Seth había escondido los miembros de su esposo, hasta recuperarlos y volverle a dar forma humana. Hubo sólo una parte del cuerpo de Osiris que Isia no pudo encontrar: su falo, así que, con el limo del Nilo y sus conocimientos mágicos y alquímicos, creó uno nuevo para una última noche de amor con su amado esposo, en la que fue engendrado su único hijo: Horus, que heredaría la corona real.

                                                                  Horus, además de convertirse en el nuevo rey de Egipto, no sin antes haber luchado varias veces con su tío Seth hasta derrotarle por completo, es también un símbolo del Nuevo Ser Humano en el que tod@s sin excepción alguna estamos llamad@s a convertirnos y expresar mientras peermanezcamos aquí, en la experiencia densa y terrestre, llevando puesto el vestido de carne, huesos y sangre con el que nuestra alma decidió encarnarse en la Tierra en esta occasion, una vez superadas todas las batallas a las que el ego terrestre nos lleva y alineándonos entonces de manera plena con nuestro verdadero ser.

                                                                  Es@ Human@ Nuev@, amante, despiert@, consciente, luminos@ e iluminad@, que reconoce y desarrolla tanto su energía masculina como su energía femenina, independientemente del género con el que ha nacido y de sus tendencias sexuales, es la/el mism@ que también encarnaron Prometeo, Tammuz, Dumuzi, Mitra, Orfeo, Osiris mismo, Krishna, Quetzalcoatl y, más recientemente, el amado Maestro Jesús, el preferido y más querido para mí de todos ellos y cuyo camino pretendo seguir, aunque sé que, siguiéndole a Él, también sigo a todos los demás avatares del mundo que nacieron y se encarnaron para mostrarnos el sendero de la salvación, es decir, de la vida en unidad con el corazón, el alma y el espíritu divino que somos y que nos mantiene por siempre conectad@s con la Divinidad presente en Todo Cuanto Es. Todos ellos sin excepción, estuvieron relacionados con diosas y mujeres iniciadas, que encarnaron la parte femenina de esa semilla de la Nueva Humanidad, de la Diosa y de la Energía Creadora que durante tanto tiempo fue negada y maltratada, aunque nunca completamente erradicada. Ahora, tras esperar paciente y amorosamente el momento oportuno, está recuperando el lugar que le corresponde y que durante tantos siglos tuvo, antes de que la iglesia de Roma la desterrara como creadora universal y le atribuyera, únicamente, el papel de madre de Jesús, un papel sin duda importante, pero no el único que María, claramente relacionada con Isis, vino a cumplir en aquella encarnación, ni tampoco más valioso que el suyo propio como ser humano y como mujer.

                                                                  Muchas veces, cuanto más se intenta negar y eliminar algo, más fuerza y potencia se le da y éste es felizmente el caso, ya que la Diosa de las Mil Caras y los Mil Nombres, conocida, honrada, amada y venerada desde los tiempos más antiguos de la historia humana en todas las culturas de la Tierra, jamás desapareció de la vida ni de los corazones, haciéndose en cambio más y más fuerte en ellos, al menos en los de quienes ya despertaron y dejaron de ser condicionad@s y manipulad@s por los dogmas de la iglesia, la política o los medios de comunicación.  Así que, desde aquí doy mis más expresivas gracias a todos aquellos que con sus mentes y actitudes patriarcales, fortalecieron y mantuvieron viva la energía y la presencia de la Divina Femenina. Estoy segura de que no fue esa la intención de los padres de la iglesia que dieron la espalda a las verdaderas enseñanzas de Jesús, esas que hacían hincapié en la existencia de la Divinidad dentro de nosotr@s, en la capacidad que cada persona tiene para relacionarse, directamente y sin intermediarios, con la Energía Divina, y en la importancia de amarnos un@s a otr@s como nos amamos a nosotr@s mism@s. Finalmente, quiera lo que quiera el ego humano, la justicia divina siempre prevalece y lo que ha de suceder, ocurre, sin importar la cantidad de tiempo necesaria para ello.

ciudadela-de-saladino 

RECORRIDO DEL VIAJE Y LUGARES VISITADOS     

 Sábado 26 de Noviembre

                                                       Vuelo Madrid – El Cairo. Alojamiento y cena en el Hotel Hilton Ramsés II, en el centro de la ciudad. En el aeropuerto conocí a Abraham y Antonio, dos jóvenes encantadores con quienes compartí las visitas programadas para la capital egipcia, el crucero por el Nilo y el viaje de vuelta a casa, además de muchas impresiones y vivencias comunes.

Domingo 27 de Noviembre

                                                                  En mi primer día completo en El Cairo visité la Ciudadela de Saladino, en la que se encuentra la Mezquita de Mohamed Alí, también llamada Mezquita del Alabastro, porque una Buena parte de ella está construida con este material, así como también la fuente para las abluciones que hay en el patio central. Aquí, el guía que nos acompañaba nos contó lo más importante del lugar, explicándonos también algunos de los requisitos que han de cumplir quienes practican la religion musulmana como, por ejemplo, el ayuno en ramadán, los cinco momentos de oración diarios, el viaje a Meca, al menos una vez en la vida y siempre que haya posibilidades de realizarse y la ayuda mutua que ha de prestarse a quien la necesite, sin tener en cuenta si esa persona es musulmana o no.

                                                                  Luego visité el Barrio Copto, con sus callejuelas estrechas y entrelazadas. En él está la Iglesia de San Sergio, construida entre los siglos V y VII de nuestra era. La tradición dice que en este lugar, cuando todavía no era iglesia, estuvieron refugiados María, José y Jesús niño, durante su viaje hacia Egipto huyendo del rey Herodes. Posteriormente nos dirigimos a la Sinagoga de Ben-Ezra, edificada sobre el lugar en que fue encontrado Moisés y que en aquel tiempo estaba bañado por las aguas del Nilo.  La última visita del día fue al Museo Egipcio de El Cairo, donde se exponen hallazgos arqueológicos de todos los períodos del Antiguo Egipto, clasificados por imperios y épocas.

                                                                  Según el guía de El Cairo, opinión también compartida por el que nos acompañó durante el crucero por el Nilo, egiptólogos ambos, sólo se conoce y está desenterrado un veinticinco por ciento de todo lo que a lo largo de esos miles de años fue construido en Egipto. Igualmente, la mayoría de l@s egiptólog@s del país cree que todavía quedan muchas claves por descubrir para profundizar en el conocimiento de esa civilización que tanta influencia tuvo en su tiempo, y aún sigue teniendo ahora, siendo también conscientes de que, un pequeño cambio o una hipótesis antes no tenida en cuenta, puede dar un giro de trescientos sesenta grados y presentar las cosas de una manera completamente distinta a la conocida hasta ahora. En mi opinión, algunas de las claves para ahondar en los orígenes de la civilización egipcia, están en civilizaciones anteriores, como las de Lemuria y la Atlántida, por ejemplo, así como también más allá de la Tierra y del sistema solar al que ésta pertenece, dentro de la Vía Láctea. Es tanto lo que hay en el Museo Egipcio, que son necesarias varias visitas para poder verlo todo, y eso que estuvimos más de dos horas recorriéndolo y admirando lo más conocido de sus fondos.

                                                                  Del Museo nos fuimos a comer. Estuvimos a bordo de uno de los muchos barcos atracados en el Nilo, cercano al hotel donde nos alojábamos. El resto de la jornada fue libre así que, después de descansar un poco, salí a caminar, como siempre hago en todas las ciudades que visito, adentrándome así aún más en el ambiente del lugar y descubriendo por mí misma cosas interesantes. En este caso, y dado lo grande que El Cairo es, lo que más disfruté fue pasear por las dos orillas del Nilo, el río que sostiene, y no sólo en lo físico, la vida de todo este país, como profundamente sentí y viví durante los cuatro días que navegué por sus aguas y disfruté de su energía sanadora y purificadora.

Lunes 28 de Noviembre

                                                                   La jornada de hoy contaba en exclusiva con la que seguramente es una de las visitas más esperadas y buscadas por quienes viajamos a Egipto, además de una de las más emocionantes. Se trata de la Necrópolis de Guizá, en la meseta del mismo nombre. Aquí están las pirámides de Keops, Kefrén y Mikerinos, construidas durante la cuarta dinastía y, junto a ellas, tres pirámides más pequeñas, dedicadas a las reinas y esposas de estos faraones. A poca distancia de las pirámides está la Gran Esfinge, tan conocida y fotografiada. Toda la necrópolis tiene una extension de ciento sesenta kilómetros, siendo estas cuatro construcciones una parte de lo que puede admirarse en la meseta y que, en su día, era un amplio conjunto de templos, tumbas y otras dependencias dedicadas tanto a la momificación de los cuerpos tras la muerte como a las ceremonias y rituales celebrados en honor de la persona fallecida que, dependiendo de su rango y posición social, duraban entre una semana y setenta días. El período más corto era el que podia permitirse la gente del pueblo, y no toda, mientras que el más largo era sólo privilegio del faraón.

gran-piramide

                                                                  La primera pirámide que aparece al llegar a la meseta es la de Keops, también conocida como la Gran Pirámide, por ser la mayor de las tres, seguida por la de Kefrén y la de Mikerinos, la más pequeña, aunque todas ellas tienen la misma estructura exterior e interior. En los tiempos antiguos, la Gran Pirámide fue una de las Siete Maravillas del Mundo, siendo actualmente la única que se conserva de todas ellas. Las pirámides están vacías, ya que una parte de los tesoros que contenían fueron robados o llevados a otros países, como Inglaterra y Francia, tras sus  incursiones en Egipto, mientras que otros están en el Museo Egipcio de El Cairo. Cada año sólo está permitida la entrada a dos de las pirámides, de modo que las visitas se van turnando. Durante 2016 estaban abiertas las de Keops y Mikerinos, siendo ésta la que tuve el inmenso placer de visitar. Además, gracias a que habíamos salido muy temprano del hotel, cuando llegamos a Guizá a penas había gente, así que pudimos ver estas majestuosas y hermosas moles de piedra con mucha tranquilidad, tanta que llegamos a la pirámide de Mikerinos antes que nadie y, por lo tanto, Abraham, Antonio y yo fuimos los primeros visitantes del día, algo que eternamente agradeceré a todos l@s neteru egipcios, además de a mis propios guías y seres de otras dimensiones que siempre me acompañan. Yo entré la primera y, aunque la altura del pasadizo que conduce a la cámara interior de la pirámide obliga a agacharse y está muy empinado, las ganas de estar dentro eran tan fuertes, que casi no noté los incovenientes y enseguida estaba en el centro de la construcción, aprovechando para conectar con la energía allí acumulada a lo largo de los siglos y con la propia energía de la Tierra, tan potente a esa profundidad. Me sentí muy feliz en aquel momento, y me vuelvo a sentir así ahora, mientras escribo estas líneas y recuerdo vivamente la experiencia, casi como si estuviera allí de nuevo y pudiera accede al recinto otra vez.

                                                                  Después de un rato dentro de la pirámide, mucho menos del que me hubiera gustado estar, hicimos el camino de regreso a la superficie y nos dirigimos hacia la zona de la Gran Esfinge, majestuosa y espléndida a pesar de los siglos que lleva vividos. La estoy viendo ahora nuevamente, como si la tuviera en la pantalla del ordenador, reposando sobre su cuerpo y sus patas de león, con la cabeza alzada y recta, mirándome fijamente con su fuerte y a la vez serena mirada, como si me estuviera hablando y contando todo lo que, a lo largo de estos siglos, ha pasado por sus ojos, por sus oídos, por su nariz…

                                                                  Tras este recorrido por la Meseta de Gizá, fuimos a comer. El restaurante estaba muy cerca de la zona y podíamos ver las pirámides desde donde almorzamos. Luego nos trasladamos al aeropuerto de El Cairo, para tomar el vuelo que nos trasladaría a Luxor, donde nos esperaba el barco con el que viajaríamos por el Nilo. El nombre de la nave, de cuatro plantas más la terraza superior, es Radamis, leído Ra Da Mes, que significa Hija de Ra y pertenece a una naviera suiza. En el barco conocí a otras cuatro personas que participarían en todas las visitas de esta parte del viaje, dos amigas y una pareja, con quienes también congenié mucho y lo pasé muy bien. El guía estaba muy contento con el grupo, ya que no sólo atendíamos con interés a todas sus explicaciones sino que también queríamos saber más cosas y le hacíamos muchas preguntas. Como guía de viajes, aunque de otro tipo, entiendo perfectamente su satisfacción por esos motivos y la comparto plenamente.

Martes, 29 de Noviembre

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                                                                  Esta jornada, en la que la Luna entraría en Fase Nueva en el signo Sagitario, comenzó muy temprano, ya que eran muchos los lugares que teníamos que visitor antes de que el barco zarpara y comenzara el crucero por el Nilo. Nos dirigirnos al Templo de Karnak (antigua Tebas), el primero de todos los que visitamos y que está en la orilla Este del Nilo. Está dedicado al dios Amón y es el más grande de todos los templos egipcios. Fue construido en el lugar donde se dice que Isis encontró el brazo derecho de su esposo Osiris y en él se han encontrado más de 18.000 estatuas. Su belleza, majestuosidad y grandeza son indescriptibles, además de estar muy bien conservado. Tras recorrer cada uno de los espacios de esta monumental construcción y escuchar las explicaciones del guía, todas ellas llenas de detalles sobre la inteligencia y buen hacer de las gentes del Antiguo Egipto, que a mí me parecía estar viendo y oyendo mientras paseaba por todos sus rincones, nos dirigimos al pequeño puerto que hay en la localidad, donde nos esperaba una embarcación que nos trasladó al Templo de  Luxor, situado en el centro de la Antigua Tebas y también dedicado al dios Amón. Lo más destacable de esta construcción es la Avenida de las Esfinges, el Obelisco de 25 metros de altura, las estatuas de Ramsés II y la Naos. Es más pequeño que el templo de Karnak, pero igualmente bello y magnífico. Contemplar este templo y caminar por él me hacía volver a la época en que fue construido, como me sucedió en todos los lugares egipcios visitados, en los que parecía que el tiempo se habia detenido y fácilmente podia imaginar cuanto se vivió y celebró allí, en honor de l@s neteru, de l@s faraon@s y de los acontecimientos astronómicos y astrológicos anuales, que no eran pasados por alto por l@s sabi@s egipci@s de aquella época.

luxor

                                                                  Desde Luxor viajamos por carretera hasta la orilla Oeste del Nilo, para visitar el Valle de los Reyes, donde hay más de sesenta tumbas de faraones del Imperio Nuevo. Sólo está permitido visitar tres de ellas y para ver la de Tutankkamón hay que sacar una entrada extra. El valle en sí mismo es un espectáculo y las montañas que lo rodean igualan en belleza, si no la superan, a los templos y demás edificaciones. Visitamos las tumbas de Ramsés IX, de Ramsés II y del hijo de éste, llamado Merenptah. Las pinturas de las paredes y los techos de todas ellas son un magnífico y hermoso viaje interior que conduce más allá de la vida terrestre y conecta, yo al menos así lo sentí y lo vuelvo a sentir ahora, con otros planos y dimensiones de la existencia, además de hacerlo también con las estrellas, tan profusamente representadas en sus paredes. Llegar hasta la parte más central y profunda de las tumbas, sabiendo que allí estuvieron, durante miles de años, los tesoros de los faraones e incluso ellos mismos, fue otra de las experiencias más emocionantes del viaje que, como he dicho unas líneas más arriba, es como viajar hacia el interior de la Tierra y de la vida, tanto humana como divina y cósmica.

templo-de-hatshepsut

                                                                  Tras visitar el Valle de los Reyes, la siguiente parada fue el Templo de Hatshepsut, la Gran Esposa Real y Reina-Faraón de la XVII dinastía egipcia, nieta, hija, esposa de un faraónes y la primera mujer que recibió el título de reina, además de ejercer como tal. Este templo funerario también fue construido en honor de Amón-Ra. Se encuentra igualmente en la orilla occidental del Nilo y cerca del Valle de los Reyes. Está construido en las mismas rocas y destacan sus numerosas figuras de la fachada, representando todas ellas al dios Osiris. Desde aquí volvimos a la orilla Este del Nilo, para visitar los Colosos de Memnón, de más de 15 metros de altura, regresando posteriormente al barco. Durante la comida, zarpamos de Luxor y comenzamos el crucero por el Nilo, una de las experiencias más importantes, emocionantes y bonitas vividas durante este viaje. El lugar de destino era Edfú.

                                                                  Un abrazo y Namasté.

 

María Sánchez-Villacañas de Toro

Guía de viajes sagrados y conscientes
Psicóloga clínica, energética y espiritual
Astróloga. Cabalista. Formadora. Escritora
Sanadora Psicoespiritual por Arquetipos
Lectora de Registros Akáshicos
Lectora y creadora de Oráculos

VESICA PISCIS TOURS
Viajes Sagrados y Conscientes

+34 627 12 09 47
https://vesicapiscistours.wordpress.com
vesica.piscis.tours@gmail.com

© María Sánchez-Villacañas de Toro (19-01-2017) Todos los derechos reservados

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