LA GEOMETRÍA SAGRADA Y LOS SÓLIDOS PLATÓNICOS

VESICA PISCIS TOURS

Viajes sagrados y conscientes

 

LA GEOMETRÍA SAGRADA

                                                                                        En el multiverso todo es energía en estado de luz, sonido y color que, posteriormente, va tomando forma y manifestándose en el mundo de la materia con una inteligencia, una consciencia y una función vital determinadas. El sonido, la vibración (movimiento) y el color son componentes que acompañan siempre a la luz en su expresión material. Esa luz, que se irradia sin cesar por todo el cosmos, necesita una condición inicial y una inteligencia detrás de ella, que de orden al caos. La Geometría Sagrada es una ciencia de la sexta dimensión, un mundo de formas geométricas que dirige a la naturaleza. En esta dimensión existen formas universales lumínicas que ordenan el universo y de las que se compone todo lo que, posteriormente, se manifiesta en la realidad material en la que vivimos aquí en la Tierra. Esta ciencia sagrada estudia el orden en el universo, buscando también correspondencias y relaciones en el mundo que reflejen las fuerzas divinas. Un mundo de formas geométricas dirige a la naturaleza. El mundo de las formas de la sexta dimensión deriva del sonido, la propiedad de la dimensión séptima, ya que el sonido genera la geometría en 6D.

                                                                                        Podemos decir que la Geometría Sagrada es energía puesta en forma, es decir, in-forma-ción. La Geometría Sagrada genera mensajes claros, luminosos, de alta vibración energética, y estructurados.  Con su ayuda podemos restablecer completamente la matriz lumínica en todas las cosas y hacer, mediante la concentración, que se manifieste de forma material. La comprensión de la Geometría Sagrada nos ayuda a reconstruir por completo la matriz lumínica en nuestro interior y recordar su integridad a las estructuras energéticas que puedan encontrarse dañadas o desequilibradas. Así, predeterminamos a qué frecuencia de energía queremos volver, sabiendo que la más alta vibración energética siempre existe en su plenitud en el plano espiritual.

                                                                                              La Geometría Sagrada:

  1. Es la llave de la sanación atómica y celular.
  2. Nos permite alcanzar una nueva consciencia en un nivel superior.
  3. Nos ayuda a acelerar el proceso de desarrollo y manifestación del cuerpo luminoso.
  4. A partir de su conocimiento podemos desarrollar nuevas aptitudes.
  5. Con ella podemos sanar viejas heridas en nuestros campos energéticos, en los de la comunidad a la que pertenecemos y en los de la Tierra, a través del tiempo y el espacio, en todas las dimensiones.
  6. Podemos desarrollar la autoconsciencia, la consciencia de nosotr@s mism@s, e integrar cada vez más en nuestra vida la fuerza suprema.
  7. Entramos en consonancia con nuestro plan del alma.
  8. Desarrollamos lo que nos viene dado de las dimensiones superiores: amor, consciencia, sabiduría, sanación, éxito, riqueza y capacidad para sentir la felicidad en nuestra vida y en la de las personas con quienes nos relacionamos.
  9. Accedemos al conocimiento que está escrito con luz y al que responde la luz de nuestro interior (luz astral, akasha). Podemos abrir los libros de nuestra vida y los libros de la naturaleza, también llamados registros akáshicos y anales del tiempo, para obtener la información originaria de las cosas y la manera de recuperarla, fortalecerla, expresarla y expandirla.
  10. Cuando nuestra luz brilla fuerte y firme en su forma completa, irradiamos y transmitimos luz, de manera natural, favoreciendo así que cada vez haya más luces encendidas.
  11. Podemos descubrir nuevas vías de obtención de energía, que están en consonancia con la Fuente de la Creación.
  12. Podemos liberar nuevas olas de energía de dimensiones superiores en nuestro propio beneficio y en el de toda la humanidad.

                                                                                        Para comprender lo fundamental que es la Geometría Sagrada, hemos de saber que la totalidad del mundo material está basada en la esfera, la Flor de la Vida, nacida de la Vesica Piscis, y los cinco cuerpos o sólidos platónicos. Todas estas formas constituyen el patrón con el que todo se ha creado y sigue creándose, porque las estructuras de todos los espacios vienen determinadas por las leyes de la relación geométrica. Cada átomo, cada piedra, cada planta, cada animal, cada persona, cada estrella, cada planeta, sistema solar y galaxia…, tiene en su origen en unas proporciones de energía básica armoniosas y completas. Los cinco cuerpos o sólidos platónicos representan a, y están estrechamente relacionados con, los cinco elementos: éter, fuego, aire, agua y tierra, creándose las formas materiales con las combinaciones entre unos y otros, además de con las relaciones que establecen entre sí.

                                                                                        Ya las culturas antiguas sabían que todas las cosas tienen patrones y estructuras originales, que existe un campo consciente vivo, creativo y que todo lo impregna, que se forma y reconfigura continuamente como un todo significativo y como reflejo del conocimiento existente. Estos patrones originarios se componen de las formas y las fluidas líneas energéticas de la Geometría Sagrada que se entrelazan entre sí. Generaciones de seres humanos tejieron esos patrones en su ropa durante milenios, y los dibujaron también en sus objetos sagrados y utensilios cotidianos. Todavía hoy, muchos pueblos del planeta dominan el arte de los dibujos geométricos, que representan los flujos energéticos del universo, impregnándolo todo en su forma originaria.

                                                                                        Desde los componentes más pequeños hasta las estructuras más grandes y modernas, naturales o artificiales, todo tiene su base energética en la Geometría Sagrada y está formado por ella. Todo está creado con esos elementos básicos de la Creación y con la combinación de esas formas entre sí. Todo lo material nace del estado de consciencia en el que estamos los seres humanos en cada momento y es un reflejo de éste. Si abrimos nuestra consciencia y volvemos a unirnos con el Poder Supremo, con la Fuente Creadora Original y Universal, podremos volver a crear cosas totalmente nuevas e instaurar de nuevo una era de paz. La consciencia no tiene límites y cambia de forma constante. Podemos volver a la sabiduría, el amor, la armonía y la comprensión de los comienzos. Podemos volver a sentir la presencia de Diosa/Dios/Todo Lo Que Siempre Es en tod@s y en todo, provocando con ello una transformación creativa, una metamorfosis alquímica, tanto en nuestra propia vida como a nuestro alrededor y en la sociedad, gracias a la onda expansiva de esa energía recuperada, renovada y manifestada. Sabemos cómo hacerlo, porque lo hemos hecho ya muchísimas veces. En lo más profundo de nuestra semilla cósmica y divina, esa que mora de forma permanente en la cavidad sagrada de nuestro corazón, están los necesarios patrones y mecanismos de luz, sonido y color para lograrlo. Sin embargo, a menos que hagamos una elección consciente y decidamos acompañarla con los pensamientos, las emociones, las palabras, las actitudes y las acciones necesarias para llevarla a cabo y hacerla realidad, no sucederá. La energía y la semilla para el cambio seguirán estando ahí, las energías terrestres y cósmicas seguirán abiertas a esa posibilidad y nos apoyarán todo lo necesario, siempre y cuando nosotr@s cojamos los ladrillos, los clavos, el martillo… y, con nuestras propias manos, comencemos a edificar y construir esa nueva y ya conocida realidad de luz, sabiduría y amor.

 LOS CUERPOS O SÓLIDOS PLATÓNICOS

                                                                  Los cuerpos o sólidos platónicos se llaman así por alusión al filósofo griego Platón, quien les prestó mucha atención, estudiándolos y trabajando con ellos muy profundamente.

                                                                  Platón pertenecía a una familia noble y rica de Atenas, motivo por el que recibió una excelente y completa educación. Fue alumno del también filósofo Sócrates, y sus escritos llevan la impronta de los métodos y las ideas de éste, así como de sus diálogos con él. Con sus escritos y obras, Platón sentó pautas todavía vigentes en las distintas áreas del pensamiento, como la metafísica, la ética, la antropología, la teoría del Estado, la cosmología, la teoría del conocimiento, la teoría del arte y la filosofía lingüística, entre otras. Fundó la Academia Platónica, unas de las escuelas filosóficas institucionales más antiguas de Grecia. Aristóteles, otro de los más conocidos filósofos de la antigüedad, fue uno de sus alumnos y rebatió algunas de sus teorías.

                                                                  Por lo que sabemos de él, Platón estaba seguro de que el conocimiento primigenio sólo puede provenir de un campo eterno e imperecedero que impregna toda la Creación. Para Platón, las figuras geométricas eran la medida absoluta de la belleza, la unidad y la Creación. El orden, la medida y las proporciones armoniosas eran, a su juicio, los criterios de la belleza. Su interés se centró en el mundo espiritual y no en el mundo empírico de los fenómenos, que para él eran copias de las ideas puras, existentes en los planos superiores. En su obra Timeo, describe una cosmología universal, basada en figuras geométricas sagradas y vinculadas entre sí.

                                                                  Platón también se ocupó intensamente de la Atlántida, de cuya existencia estaba seguro, e incluso describió el lugar de la Tierra en el que, según él, estuvo antes de hundirse. También existe la hipótesis de que, sabiendo cómo proyectarse en el plano astral y viajar por él, estuviera en las tierras atlantes, en contacto con l@s grandes maestr@s que allí residían, adquiriendo conocimientos y sabiduría. Tal vez Platón fue un@ de es@s maestr@s de la Atlántida, reencarnado después en la Grecia del siglo V antes de Jesús.

                                                                  Los cuerpos o sólidos platónicos son formas energéticas de luz, sonido y color de una dimensión eterna, sutil y elevada, que están contenidas en la dimensión finita, densa y material. Estas figuras o sólidos nos ayudan a recordar todo lo que somos y todos los talentos con los que contamos. Son los elementos básicos originarios de todas las vidas y todas las dimensiones. Marcan en nosotr@s la octava etérea y activan nuestro cuerpo luminoso en su vibración más pura y armoniosa.

                                                                  Los cuerpos o sólidos platónicos, las formas y componentes básicos de la Creación, son mucho más antiguos que Platón, como por otra parte es lógico esperar, siendo como son las bases constructoras de todo cuanto existe. Hay algunos indicios de que se construyeron y conservaron en todas las épocas, en las antiguas Escuelas de Misterios, y de que fueron objeto de las enseñanzas de l@s Grandes Maestr@s en Lemuria, la Atlántida, el Antiguo Egipto y las culturas Maya, Tolteca y Azteca.

                                                                  Los cuerpos o sólidos platónicos se caracterizan porque sus caras constituyen polígonos regulares y congruentes entre sí, tocándose en cada vértice un número igual de esas caras. Los nombres de los cuerpos o sólidos platónicos son griegos y hacen referencia al número de sus caras. Son los siguientes:

  1. Hexaedro. Figura de seis caras (hexa: seis). Cubo formado por seis cuadrados. Se corresponde con el elemento tierra.
  2. Tetraedro. Figura de cuatro caras (tetra: cuatro). Pirámide formada por cuatro triángulos. Se corresponde con el elemento fuego.
  3. Octaedro. Figura de ocho caras (octa: ocho), formado por ocho triángulos. Se corresponde con el elemento aire.
  4. Icosaedro. Figura de veinte caras (ikosa: veinte), formado por veinte triángulos. Se corresponde con el elemento agua.
  5. Dodecaedro. Figura de doce caras (dodeca: doce), formada por doce pentágonos. Se corresponde con el elemento éter o akasha.

                                                                  En los cuerpos o sólidos platónicos está contenido el infinito, porque pueden reproducirse infinitas veces, hacia dentro y hacia fuera, uniendo las líneas. De este modo forman parte de una Creación Infinita, Universal y Eterna, a su vez expresada en una creación finita, concreta y temporal como lo es la existencia humana y terrestre.

                                                                  En posteriores escritos de esta misma sección, hablaré de cada uno de los cinco cuerpos o sólidos platónicos. Hasta entonces, Namasté.

María Sánchez-Villacañas de Toro

Guía de viajes sagrados y conscientes
Psicóloga clínica, energética y espiritual
Astróloga. Cabalista. Formadora. Escritora
Sanadora Psicoespiritual por Arquetipos
Lectora de Registros Akáshicos
Lectora y creadora de Oráculos
Sacerdotisa de la Diosa y de Avalon
Diseñadora de Mandalas personalizados

VESICA PISCIS TOURS
Viajes Sagrados y Conscientes

+34 627 12 09 47
https://vesicapiscistours.wordpress.com
vesica.piscis.tours@gmail.com

© María Sánchez-Villacañas de Toro (07-09-2017) Todos los derechos reservados

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